Colaborador de Gaceta Médica. Galardonado con el premio “Manuel Fambuena” y perteneciente de ANIS, es desde hace 1 año y medio, el mejor ejemplo de
cómo el poder es capaz de corromper a las personas.

- Sergio Alonso, el poder corrompe a las personas
Es sabido por todos, que a los periodistas a los que, por su profesionalidad, les han dado el durísimo cargo de ser responsables de secciones en periódicos con rigor periodístico, son siempre llamados por personas o empresas que bien no quieren que sus manejos sean sacados a la luz o bien quieren que hablen bien de ellos y mal de sus adversarios. Es una situación que va casi obligada a su cargo y que en el 99% de los casos no fructifica pues el rigor periodístico les quema el corazón cuando se enfrentan a esta situación. Sergio alonso es ese 1%. Es sinceramente vergonzoso y escandalosamente fácil de ver, que me resulta incomprensible que Jose Antonio Vera o Francisco Marhuenda no estén tomando alguna medida.
Soy médico, periodista y jubilado desde hace 6 meses. Mi yo médico hace que siempre esté buscando aprender y mi yo periodista me impulsa a estar siempre buscando la información, para transmitir la verdad. Debo ser de esas pocas personas que se lee todas las noticias que salen de sanidad y me resultó raro que este “periodista” lleve tanto tiempo con un monotema: El ICOMEM. En todos los periódicos que escribe, su tema es destruir el equipo que dirige Juliana Fariña. Realmente las acusaciones son graves, por lo que empezé a investigar todo lo relacionado con este tema y con la historia de este periodista y la verdad, en este primer escrito no va a dar tiempo a resumirlo.
